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Señales tempranas de alerta de lesiones por uso excesivo en el cuerpo (y cómo detectarlas a tiempo)

Señales tempranas de alerta de lesiones por uso excesivo en el cuerpo (y cómo detectarlas a tiempo)

Ya seas deportista, un aficionado de fin de semana o alguien que acaba de empezar a ir al gimnasio, las lesiones por sobreuso pueden aparecer de repente. A diferencia de las lesiones traumáticas, como una fractura por una caída, las lesiones por sobreuso se desarrollan gradualmente. Suelen comenzar como un dolor sordo, una ligera rigidez o una pequeña molestia que prefieres ignorar.

 

Pero tu cuerpo te está hablando. La pregunta es: ¿estás escuchando?

 

En este artículo, repasaremos:

 

  • Qué son las lesiones por uso excesivo (y por qué ocurren)
  • Las sutiles señales de alerta temprana que debemos buscar
  • Tipos comunes de lesiones por uso excesivo según la parte del cuerpo
  • Por qué es importante la intervención temprana
  • Qué puede hacer para recuperarse de forma inteligente y prevenir el próximo

 

¿Qué son las lesiones por uso excesivo?

Las lesiones por sobreuso ocurren cuando se somete a una parte específica del cuerpo a una tensión repetida sin tiempo suficiente para recuperarse. No se deben a un solo evento, sino a una tensión acumulada, generalmente causada por movimientos repetitivos, una biomecánica deficiente o un exceso de actividad demasiado pronto.

 

Algunos ejemplos de lesiones por uso excesivo incluyen:

 

  • Dolor de espinilla
  • fracturas por estrés
  • Tendinitis (como la de Aquiles o la rotuliana)
  • Bursitis
  • Codo de tenista
  • Síndrome de la banda iliotibial
  • Fascitis plantar

 

Son comunes en todos los deportes y grupos de edad. Y si bien los deportistas son especialmente vulnerables, también lo son las personas con trabajos activos, nuevos hábitos de ejercicio o incluso con mala postura en el escritorio.

 

De hecho, una revisión sistemática encontró que acerca de 70% a 80% de los trastornos de la carrera se deben a lesiones por uso excesivo, que afectan principalmente las zonas de la rodilla, el tobillo/pie y la espinilla. Este tipo de lesiones no discrimina por nivel de experiencia: desde corredores principiantes hasta maratonistas experimentados, nadie es inmune.

 

Por qué las lesiones por uso excesivo pasan desapercibidas

Uno de los aspectos más peligrosos de las lesiones por sobreuso es lo sutiles que son al principio. Puedes sentirte adolorido un día, estar bien al siguiente y seguir adelante, sin darte cuenta de que estás forzando a tu cuerpo a sobrepasar su límite.

 

Cuando uno se da cuenta de que algo anda mal, suele ser una enfermedad crónica, inflamada y que tarda mucho más tiempo en sanar.

 

Un estudio retrospectivo que examinó a personas con lesiones crónicas por uso excesivo encontró resultados preocupantes: solo 37% dijo que eran completamente mejores., mientras 35% no eran mejores ni peores. Esto sugiere fuertemente que el tratamiento tardío lleva a peores resultados y que las señales de alerta temprana nunca deben ignorarse.

 

Este retraso suele ocurrir porque:

 

  • El dolor no es agudo ni constante (al principio)
  • Los síntomas fluctúan, por lo que es fácil ignorarlos.
  • El descanso puede aliviarlo temporalmente, creando una falsa confianza.
  • A menudo confundimos el “dolor normal” con una tensión perjudicial.

 

Señales de alerta temprana a las que debemos prestar atención

Entonces, ¿cómo saber cuándo el dolor es sólo parte del proceso y cuándo es tu cuerpo el que te está señalando una bandera roja?

 

Aquí están 8 señales de alerta temprana comunes que sugieren que puede estar desarrollándose una lesión por uso excesivo:

 

1. Dolor que comienza antes en un entrenamiento de lo que solía ocurrir

Si antes podías correr cinco kilómetros sin dolor, pero ahora te empieza a doler la espinilla o la rodilla a los pocos minutos, es una señal de alerta. Si el dolor aumenta al principio de tu rutina, significa que la inflamación o la irritación están progresando.

 

2. Dolor que persiste mucho después de terminar la actividad

Es normal sentirse cansado o adolorido después de un esfuerzo, pero si el dolor persiste horas después o persiste al día siguiente, es posible que algo no vaya bien. Sobre todo si no mejora con el tiempo o empeora con cada sesión.

 

3. Hinchazón o calor localizado

La hinchazón alrededor de una articulación o músculo, incluso si es leve, indica que el cuerpo está combatiendo la inflamación. Lo mismo ocurre con la sensación de calor o sensibilidad. Si no se trata, esto suele ser el primer paso hacia un problema más grave.

 

4. Rigidez después del descanso o del sueño

¿Te despiertas con el tendón de Aquiles rígido o las caderas tensas? La rigidez matutina (o rigidez después de estar sentado) puede ser un signo de tensión en los tejidos, especialmente en los tendones. Es uno de los primeros indicadores de sobreuso de los tendones.

 

5. Cambios sutiles en la forma o función

Si empiezas a cojear ligeramente, a compensar un lado o a notar que un movimiento no te funciona bien, es posible que tu cuerpo se esté adaptando para evitar el dolor. Si se ignora, esta compensación puede causar lesiones en cadena en otras zonas.

 

6. Disminución del rango de movimiento

El dolor o la rigidez que impide el movimiento completo (como no poder extender completamente el brazo o rotar el hombro) puede ser un síntoma temprano de uso excesivo, especialmente en áreas como el codo, el hombro y la rodilla.

 

7. Dolor que regresa al mismo lugar, una y otra vez

Si las molestias continúan regresando al mismo lugar, incluso después de descansar o estirarse, es señal de que el problema subyacente no se ha curado o de que todavía existe una distensión repetitiva.

 

8. Entumecimiento u hormigueo

En algunos casos, el uso excesivo puede irritar los nervios o provocar afecciones como el síndrome del túnel carpiano. El entumecimiento, el hormigueo o la sensación de hormigueo en una extremidad son señales de alerta que no deben ignorarse.

 

 

Lesiones por uso excesivo más comunes (y dónde aparecen)

Las lesiones por sobreuso no se limitan a una sola parte del cuerpo ni a una sola actividad. Afectan a corredores, levantadores de pesas, nadadores, oficinistas y más. Y aunque las estadísticas exactas varían, la práctica clínica y la literatura demuestran claramente que estas lesiones representan una parte importante de las dolencias ortopédicas.

 

Parte inferior del cuerpo

  • Dolor de espinilla: A menudo es causada por correr sobre superficies duras o con calzado inadecuado.
  • Fracturas por estrés: Fracturas óseas microscópicas debido a impactos repetitivos.
  • Fascitis plantar: Dolor en el talón debido a un esfuerzo excesivo en los tejidos del arco del pie.
  • Tendinitis rotuliana (“rodilla del saltador”): Irritación debajo de la rótula.
  • Síndrome de la banda iliotibial: Dolor lateral de rodilla, común en corredores.

 

Parte superior del cuerpo

  • Codo de tenista/golfista: Irritación del tendón en el antebrazo.
  • Tendinitis del manguito rotador: Dolor de hombro por movimientos por encima de la cabeza.
  • Tendinitis de la muñeca: Común en levantadores de pesas, escritores o trabajadores manuales.

 

Por qué es importante actuar con prontitud

Ignorar los síntomas tempranos no solo prolonga la curación, sino que también puede provocar daño tisular permanenteLos tendones, ligamentos y articulaciones no se recuperan rápidamente. Cuanto más persistan la inflamación o los microdesgarros, mayor será el riesgo de:

 

  • Lágrimas llenas
  • Síndromes de dolor crónico
  • Pérdida de movilidad o fuerza
  • Cirugía o rehabilitación a largo plazo

 

La tendinosis, por ejemplo, es una afección degenerativa que resulta del uso excesivo de los tendones sin tratar. Y las investigaciones demuestran que La tendinosis no tratada puede romper los tendones y provocar una mayor degeneración del tejido tendinoso. —que es mucho más difícil de tratar que la inflamación en etapa temprana.

 

Por otro lado, hay pruebas sólidas de que intervención temprana Reduce el número y la gravedad de las lesiones por uso excesivo.Ya sea mediante fisioterapia, modificación de la actividad o atención específica, anticiparse al problema puede cambiar drásticamente el resultado.

 

Qué hacer si nota señales de advertencia

Si experimenta alguno de los síntomas anteriores, esto es lo que debe hacer, incluso antes de consultar a un profesional:

 

1. Reducir o modificar la actividad

Tómate unos días de descanso o cambia a una actividad de bajo impacto (como nadar o montar en bicicleta). Evita forzar el ejercicio aunque sientas dolor.

 

2. Use RICE con precaución

El reposo, el hielo, la compresión y la elevación pueden ayudar con la inflamación aguda, pero no son la panacea. Úselos durante las primeras 48 a 72 horas según sea necesario.

 

3. Evalúa tu equipo y tu forma física

¿Tus zapatos están desgastados? ¿Tu técnica falla? Una mala mecánica o un mal equipo pueden sobrecargar las articulaciones. Pequeños cambios marcan una gran diferencia.

 

4. Iniciar un trabajo de movilidad suave

Los ejercicios ligeros de estiramiento y movilidad (una vez que el dolor ha disminuido) pueden restaurar el rango de movimiento y favorecer la curación.

 

5. Escucha los patrones

Lleve un registro de cuándo se presenta el dolor, dónde se localiza y qué tan intenso es. Esto puede ayudarles a usted y a su médico a detectar tendencias.

 

Cuándo buscar ayuda médica

No es necesario esperar a tener un dolor extremo para una evaluación. Una visita a una clínica como OrthoNOW puede ayudarle a:

 

  • Obtenga un examen físico el mismo día
  • Descartar daños graves (como una fractura por estrés)
  • Recibir un plan de recuperación (a menudo sin necesidad de cirugía)
  • Acceso a fisioterapia, aparatos ortopédicos o imágenes en el sitio

 

Existe un creciente consenso en la comunidad médica de que La atención temprana de las lesiones por uso excesivo conduce a mejores resultados. y menos interrupciones en la actividad y el estilo de vida.

 

Cómo prevenir lesiones por uso excesivo antes de que se presenten

El mejor tratamiento es la prevención. Aquí te explicamos cómo reducir el riesgo a largo plazo:

 

1. Entrenamiento cruzado

Evite realizar el mismo movimiento todos los días. Varíe sus actividades para distribuir la carga entre diferentes articulaciones y grupos musculares.

 

2. Priorizar el descanso y la recuperación

La recuperación es donde se produce el crecimiento. Los días de descanso, el sueño y el tiempo de inactividad son esenciales, no opcionales.

 

3. Siga la regla 10%

Aumenta tu intensidad, distancia o volumen en un máximo de 10% por semana. Esto ayuda a evitar picos repentinos que pueden provocar lesiones.

 

4. Centrarse en la forma

Calidad > Cantidad. Ya sea que corras, levantes pesas o escribas, una buena técnica reduce el desgaste.

 

5. Reemplace el equipo desgastado

Los zapatos, aparatos ortopédicos o equipos que han superado su vida útil pueden no brindar el soporte adecuado y aumentar la tensión en las articulaciones.

 

Reflexiones finales: No esperes a que el “dolor real” te lleve a actuar

El cuerpo rara vez se quiebra sin previo aviso, pero susurra antes de gritar.

 

Prestar atención a las primeras señales de una lesión por sobreuso puede ahorrarte meses de frustración, tiempo de inactividad y tratamientos más invasivos en el futuro. Ya sea que busques un nuevo récord personal o simplemente te mantengas activo, saber cuándo parar es tan importante como avanzar.

 

Si algo no te parece bien, escucha a tu cuerpo. Y si tienes dudas, consulta con un profesional de la salud que entienda de ortopedia, idealmente uno que vea este tipo de lesiones a diario.

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